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martes, 17 de agosto de 2010

¿Existen los milagros?

Yo creo que la vida nos presenta a cada momento oportunidades para aprender y comprender. Lo importante es tener la capacidad de encontrarle sentido a todo aquello que nos acontece. Pues no siempre es posible o fácil leer los hechos y las circunstancias vitales, cuando la muerte es nuestra mayor certeza.

En torno a los milagros se ha dicho que suceden como una forma de ir más allá de la naturaleza. Es decir, cuando el hombre no puede explicar los eventos y fenómenos científicamente, entonces le queda la expresión: ¡es un milagro! Pues desde su definición, milagro viene del latín miraculum, maravilla.

Dice la Iglesia Católica que un milagro es un efecto perceptible a los sentidos que sobrepasa los poderes de la naturaleza y de todo ser creado. Es por lo tanto una acción que solo puede ser de Dios y tiene como fin dar testimonio de la verdad. La creación está siempre bajo la guía providente de Dios. El generalmente realiza su obra valiéndose de las leyes que El mismo puso en la naturaleza, pero no está limitado a ellas.

Entonces cuando suceden hechos, acontecimientos o incluso “dejan de suceder”, como en el caso del avión que aterriza en San Andrés, Colombia y luego se parte en tres pedazos, dejando a todos los pasajeros vivos, pues la única muerte que se produce se da por un infarto y no por el accidente en sí mismo… viene la expresión ¡es un milagro!

Ahora, yo creo que este tipo de acontecimientos o milagros tienen causalidades, más que casualidades, que van más allá de la comprensión humana. Y que al mismo tiempo tiene consecuencias porque nada de lo que sucede en el Universo se queda sin efecto.

En el caso de la proximidad de la muerte, Sogyal Rimpoché autor del Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte dice que es muy triste que la mayoría sólo empecemos a apreciar la vida cuando estamos a punto de morir. Muchas veces pienso, dice el Rimpoché, en las palabras del gran maestro budista Padmasambhava: «Quienes creen que disponen de mucho tiempo sólo se preparan en el momento de la muerte. Entonces los desgarra el arrepentimiento. Pero, ¿no es ya demasiado tarde?». ¿Qué observación sobre el mundo moderno podría ser más escalofriante que la de que casi todos mueren sin estar preparados para la muerte, tal como han vivido sin estar preparados para la vida?

Según la sabiduría de Buda, realmente podemos utilizar nuestra vida para prepararnos para la muerte. No tenemos que esperar a que la dolorosa muerte de un ser querido o la conmoción de una enfermedad terminal nos obliguen a examinar nuestra vida.

Tampoco estamos condenados a ir a la muerte con las manos vacías, al encuentro de lo desconocido. Podemos empezar aquí y ahora a encontrarle un sentido a nuestra vida. Podemos hacer de cada instante una oportunidad de cambiar y prepararnos, de todo corazón, con precisión y serenidad, para la muerte y la eternidad, termina diciendo Sogyal Rimpoché.

Para los budistas, la vida y la muerte son un todo único, en el cual la muerte es el comienzo de otro capítulo de la vida. La muerte es un espejo en el que se refleja todo el sentido de la vida.

Más adelante en el libro Tibetano de la Vida y de la Muerte cuando se refiere al tema de la “casi muerte” dice Sogyal Rimpoché “…he hallado inspiración en los informes que se han publicado sobre los estudios de la experiencia de casi muerte, como los libros de mi amigo Kenneth Ring y otros autores. Un número sorprendente de los que sobreviven a un accidente casi mortal o a una experiencia de casi muerte describe «una revisión panorámica de la vida». Con asombrosa claridad y precisión, reviven los acontecimientos de su vida. A veces reviven incluso los efectos que sus actos han producido sobre otros, y experimentan las emociones causadas por sus actos. Un hombre le dijo a Kenneth Ring: Me di cuenta de que todos somos enviados a la Tierra para descubrir y aprender ciertas cosas. Por ejemplo, a compartir más amor, a tratarnos con más amor los unos a los otros. A descubrir que lo más importante son las relaciones humanas y el amor, y no las cosas materiales. Y a darnos cuenta de que hasta la última cosa que uno hace en su vida queda registrada, y que, aunque uno no piense en ella y la deje de lado, siempre acaba surgiendo más tarde. A veces esta revisión de la vida se produce en compañía de una presencia gloriosa, un «ser de luz». Lo que se advierte en los diversos testimonios es que este encuentro con el «ser» revela que los únicos objetivos serios en la vida son «aprender a amar a los demás y adquirir conocimiento».




Una persona le contó a Raymond Moody: «Cuando apareció la luz, lo primero que me dijo fue: “¿Qué has hecho que me demuestre que ya has cumplido con tu vida?”, o algo en este sentido. [...] Durante todo ese tiempo no cesó de subrayar la importancia del amor. [...] También parecía muy interesado en cosas relativas al conocimiento». Otra persona le contó: «Me preguntaron, pero sin palabras, todo fue una comunicación mental directa e instantánea, qué había hecho para beneficiar o hacer progresar la raza humana».

Yo creo que nada de lo que nos sucede es al azar y creo que los milagros tienen una gramática desde el merecimiento, pues en verdad los milagros no se “piden” sino que se nos conceden, dependiendo de nuestras respectivas misiones, pues en le caso de los pasajeros y tripulantes de este avión, todavía tienen misiones pendientes en la tierra.

12 comentarios:

Temujin dijo...

También morirse de un infarto en un accidente de avión....
Hay gente que esta predestinada..

Houellebecq dijo...

Mmmmm me quedo más en tierra, y nunca mejor dicho. De aquí a un tiempo veremos razones por las que ese avión no reventó. Que no sepamos dar una explicación racional en ese momento no significa que no la tenga. Es que de momento no la conocemos. Toda ciencia avanzada es comparable a la magia(dicen por ahí). Pero unamos mi ciencia y razón a tu espiritualidad. Si aportas algo positivo a todas tus acciones y te relacionas desde el puro acto de no joder a los demás... estadísticamente te irá mejor en la vida. A menos enemigos y menos gente que se sienta amenazada por tí... menos posibilidades de que alguien te rompa las piernas. Espero que no te moleste mi nota irónica. Besos.

Annie dijo...

Temu no se murió por infarto, su deceso se produjo como consecuencia del accidente aéreo. Te copio la noticia:
"La única víctima fatal del accidente aéreo, del Boeing 737 de la compañías AIRES, fue la señora Amar Fernández de Barreto, de 67 años, quien murió por politraumatismos y por desprendimiento de la arteria aorta y no como consecuencia de un infarto como se informó inicialmente.
Así lo confirmó Robert Sánchez, director de Caprecon entidad que opera el Hospital Departamental Amor de Patria en San Andrés, quien además agregó que el fuerte impacto de la aeronave le afectó los órganos internos de la mujer.

El cadáver de Amar Fernández de Barreto; la dama que murió en el accidente aéreo de San Andrés; llegará este miércoles Cali, donde se le dará cristiana sepultura."

Besos brujos

Annie dijo...

Hou es cierto, menos posibilidades de que te rompan las piernas, pero nunca se sabe... jajajajaja
No me molesta tu ironía, al contrario, me encanta tu puntito que siempre me hace sonreír y te lo agradezco.

Un beso mágico

Novicia Dalila dijo...

YO no creo en los milagros. A veces me gustaría creer. De verdad. Pero no puedo. Tampoco he asistido a ningún hecho que me convenza de ello. Creo en las casualidades, en la suerte, pero con límites.
También creo que es muy factible apreciar la vida sin estar al borde de la muerte. Basta con haber estado muerto en vida y de repente abrir los ojos y darte cuenta de tu realidad. Hay gente que sale de ese limbo y consigue retormar las riendas de su vida y ser capaz de vivir intensamente.
La filosofía budista tiene cantidad de puntos buenos, adoptables y aplicables a tu vida con buenos resultados. Una vez estuve muy metida en eso y conseguí arrojar un poco de luz a mi camino... Después seguí por libre.
Creo que cuando todo tu entorno está mal, cuando no ves salida, te agarras a cualquier clavo, por mucho que arda, para salir a flote. Se trata de querer vivir, le llames milagro o como le llames al hecho de ver las cosas extraordinarias que ocurran a tu alrededor. Es querer verlas y entenderlas. A veces estamos tan ciegos que no conseguimos ver más allá de nuestras narices.

Creo que no me he acercado al tema que planteas, Parce, pero es que estoy así de... no sé ni como llamarlo.
En cualquier caso, siempre me gusta compartirlo contigo.

Un beso muy fuerte.

Dr.Mikel dijo...

Milagro ha sido lo mio, que llevaba sin comerme una rosca unos cuantos meses y este verano se me ha llenado la guia del movil, jajaja.
Los milagros no existen, solamente es cuestión de estar en un momento dado y en el tiempo preciso haciendo una determinada cosa.

coco dijo...

Das mucho que pensar. Yo me acabo de plantear hacerme monje budista, igual hasta tengo más sexo que ahora (yupi).

Houellebecq dijo...

ja,ja 39 contra 26. Eres una bruja con verdaderos poderes. Acertaste en la valoración.

Annie dijo...

Parcerita soy como tú, hay días en que el sólo hecho de despertarme por las mañanas me parece un milagro y otros, como dice la canción: "hay días que saben a mierda".

Pero cuando suceden hechos como los acaecidos en San Andrés al accidentarse el avión de Aires, me pongo a pensar que si bien pueda que no sea un milagro, por lo menos si es un hecho fuera de lo común y que me sorprende gratamente. Apenas dos muertes para un accidente de esa magnitud, el algo que me hace pellizcar.

Un fuerte abrazo y mi cariño por siempre

Annie dijo...

Doc yo quiero un milagrito de verano como el tuyo jajajajajajaja

Un besazo guapetón

Annie dijo...

Coco por lo visto tendremos que fundar una cofradía jajajajajaja

Un beso mágico

Annie dijo...

Hou no puedo creer que por un instante hubieras dudado de mis poderes uuuuuuuuuuuuu

Tú atrévete a llamarme y verás como te saco todos tus trapitos al sol jajajajajaja

Para ti, el más brujo de mis besos