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martes, 14 de febrero de 2012

A veces llegan cartas...



"A veces llegan cartas con sabor a gloria llenas de esperanza,
a veces llegan cartas con olor a rosas que si son fantásticas,
son cartas que te dicen que regreses pronto que desean verte,
son cartas que te hablan de que en la distancia el cariño crece,
a veces llegan cartas que te dan la vida, que te dan la calma."


Recuerdo cuando me fui a vivir a Medellín y las comunicaciones no eran lo que son ahora. Hasta para hacer una simple llamada de larga distancia se tenía que pasar por el calvario de la operadora que no sabía dónde estaba el pueblo al que llamaba y la llamada valía un ojo de la cara.

Otra opción eran los telegramas, esos los cobraban por palabra, así que se trataba de resumir en una frase la noticia, felicitación o saludo que querías comunicar y hasta se inventaban palabras como por ejemplo "abracaribe", que era la que utilizaba mi mamá para mandarme sus abrazos, caricias y besos.


Y por último estaban las cartas, que como eran las más baratas para podernos comunicar con los amigos y familiares que estaban lejos, en esas las personas si podían derramarse en prosa.
Yo aún guardo las cartas de mis amigos como oro en paño, no las tengo conmigo aquí en España, pero están debidamente empacadas esperando mi vuelta para cuando regrese a vivir en mi bella villa.

El correo ordinario a veces parecía que no iba a llegar como el gallinazo del diluvio, pero cuando al fin se tenía la ansiada carta en las manos era como si el tiempo se detuviera, como si nada más existiera alrededor... Durante mucho tiempo las cartas de mis amigos fueron la vida para mí. Todavía recuerdo una en especial que me mandó Giovanna que tenía como siete hojas por lado y lado, en la cual todos mis compañeros del colegio me escribieron un par de líneas. Lo recuerdo y se me encharcan los ojos de emoción...

Ahora son los correos electrónicos o los mensajes por facebook, que si bien a primera vista parecen más impersonales, para mí tienen igual valor, pues me demuestran que ese amigo o amiga se tomó el tiempo para pensar en mí y dedicarme un momento a contarme sobre sus cosas o interesarse sobre las mías, o simplemente me recordó y me hizo saber que el cariño sigue vivo. 
Y cuando a eso le sumas que te mandan una postal de su puño y letra, o te llaman y no dicen nada porque no se aclaran con el botón del Cyber, o la llamada proviene desde el otro lado del charco así no me encuentren, es el no va más de la emoción!!!!

Ayer fue un día de esos...

12 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

Me ha pasado siempre lo mismo que a ti, parce (qué raro, verdad???) Yo no he tenido que recurrir nunca a telegramas, pero recuerdo durante nuestros veraneos de casi 3 meses en Ibiza, lo mejor de todo eran las cartas de mis amigos y de mi adosado (entonces novio)... Las esperaba impaciente cada día. La única dirección que tenía era la del trabajo de mi padre y cuando volvía a medio día a comer, no había día que no trajera alguna carta para mí... Había días de 3 y 4 cartas, que yo respondía religiosamente... Eran de lo mejor del verano. Aunque tenía un amigo pelín jeta al que llamábamos "superpollo" y que en el sobre me dibujaba una "superpolla" tan escandalosa que mi padre me dijo que le dijera que se cortara un pelo, porque las cartas las veía todo el mundo en su trabajo... :S (yo siempre me he rodeado de lo mejorcito, como ves jajajajajajaj).
Y conservo un montón de cartas de entonces de mi adosado, que estaba en el ejército y no hacía más que guardias y guardias.... jajajajaja, después las hemos leído con los nanos y se descojonaban vivos... "joer, papa, qué pringao eras eh???" ajjajajajaja
Aysssssssssss ¡¡¡que recuerdos¡¡¡
Ahora ya no hay cartas en papel, salvo quizás las felicitaciones de navidad... Los mails han sustituído esta costumbre que a mí tanto me gustaba... Pero hacen mucha ilusión también, verdad???

Un beso, parce.

Houellebecq dijo...

A mí aquellas cartas de los veranos me hacían el doble de ilusión que los mails de ahora porque era más difícil fabricarlas y por tanto ma´s raro conseguirlas. El sobre cerrado y cuanto más gordo mejor no se puede comparar a un mail actual dónde solo sabes que hay mucho contenido por los kylobites que te marca. Por supuesto que sigue ilusionando un correo virtual de alguien que quieres pero lo de abrir el buzón real siempre me ha parecido mejor. Aunque hace años que las úncias cartas reales y en papel son las del banco o las de la publicidad pero estas solo usan folletos casi siempre. Besos.

La niña mala dijo...

Las cartas siempre son una demostración de que alguien se acordó de ti no?
Espero que estés bien.
Un besazo guapa

MTeresa dijo...

Las misivas tienen su encanto,
no importa que sea
correo postal o electrónico
si viene de un ser querido
siempre es bien recibido y muy deseado

Annie dijo...

De raro nada Parce, si ya lo he dicho muchas veces, somos clones!!!!

Ahora que mencionas tus recuerdos de esas cartas y las anécdotas de tu amigo y adosado, me hiciste acordar también de un par de novios que tuve y los dos en su momento me escribieron sendas cartas. Uno porque yo estaba pasando vacaciones en mi casa y el otro porque vivía en otra ciudad; (obviamente guardo sus cartas) pues bien, con lo rarita que soy, con eso tuve para que se me acabara el encanto por los dos. Por el primero porque tenía una ortografía horrorosa!!!! de escribir ayer con h y ll y por el segundo, porque me escribía unos poemas mas cursis, algo así como que yo tenía muchas curvas y él iba sin frenos o algo por el estilo. En fin, que como ves, mi rayón lo tengo desde siempre, así que lo que te conté del diente es una legaña de mico jajajajajajajaja

Un besazo parcerita y mi cariño por siempre

Annie dijo...

Hou recuerdo que yo tenía esquelas marcadas con mi nombre para escribir mis cartas y algunas de mis amigas también, incluso las suyas tenían olor, la última vez que las abrí y releí hace tres años cuando estaba empacando, aún lo conservaban...

Y lo que dices es muy cierto, la ilusión que hacía ver ese sobre gordo y en mi caso identificar por la esquela a primera vista cual de mis amigas me había escrito, no se compara con nada.
Aunque ahora también me alegro mucho cuando recibo un mensaje o un mail de algún amigo(a), sigo siendo muy sensible para esas cosas y la emoción creo que es la misma, por eso también me duele tanto cuando los amigos no me corresponden de igual manera.

Besos mágicos y mucha energía positiva

Annie dijo...

Así es nena, como las llamadas, mensajes, SMS, toques o comentarios dejados en el blog.

Me ha alegrado mucho el verte asomada a mi ventana, eso quiere decir que te acordaste de mí.
Por fortuna estoy muy bien y espero seguir así jejejeje
También te recuerdo siempre con mucho cariño y deseo que todo te vaya de maravilla.

Besitos mágicos preciosa

Annie dijo...

Suscribo cada una de tus palabras Mª Teresa, esas misivas por largas o cortas que sean, en papel o kylobites, para mí no tienen precio!!!!

Cuando un(a) amigo(a) me escribe, así sea sólo para decirme "hola", me hace tocar el cielo con la punta de mis dedos...

Besos mágicos

Novicia Dalila dijo...

jajajajajajajaja parceeeeeeee, joer, con lo del diente casi me meo ¡¡¡OTRA VEZ¡¡¡ jajajajajajja
:*********

Anónimo dijo...

A veces llegan cartas electrónicas que nos devuelven a tiempos pasados, casi olvidados.Pero todavía me gustan las cartas en papel. Escritas de puño y letra y aún con la fragancia del emisor.

Annie dijo...

Parce contigo todos los momentos compartidos son un placer y las risas perduran por siempre...

Te quiero mucho y te deseo que pases un fin de semana genial.

Un fuerte abrazo parcerita

Annie dijo...

Anónimo bienvenido y gracias por asomarte a mi ventana y dejarme tu comentario.

Coincido contigo, recordar es volver a vivir...
Y al igual que a ti, también me encantan las cartas escritas de puño y letra en papel e impregnadas de la fragancia de quien las escribe.

Besos mágicos