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miércoles, 15 de diciembre de 2010

Autoestima

Por esta época es bueno hacer balance de las realizaciones y logros y propongo que iniciemos el inventario en torno a nuestra autoestima.

Además creo que, lo más importante es aceptarnos como somos. Reconociendo por supuesto nuestras limitaciones y trabajando intensamente para superarlas y de esta forma facilitar la convivencia con los semejantes. Aunque a veces dejamos de ser nosotros mismos para darle gusto a los demás, pienso que de alguna forma eso significa comprar aprobación a muy alto precio.

También autoestima es defendernos de ataques y chantajes emocionales, incluso de nosotros mismos. Pues entendemos por autoestima, el cuidado, aprecio y respeto por nuestra propia persona, desde el punto de vista, corporal, espiritual, social e intelectual.

Precisamente revisando autores y textos sobre el tema, encontré este clásico de la Doctora Virginia Satir que nos puede ayudar en el proceso reflexivo, en torno a la valoración de nuestro yo.

“Yo soy Yo
en todo el mundo no hay nadie como yo.
Hay personas que tienen algo en común conmigo,
pero nadie es exactamente como yo.
Por lo tanto,
todo lo que surge de mí
es verdaderamente mío
porque yo solo lo escogí.
Soy dueño de todo lo que me concierne:
de mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace;
de mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas:
de mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan;
de mis sentimientos, sean los que sean,
ira, gozo, frustración, amor, desilusión, excitación;
de mi boca y todas las palabras que de ella salen,
corteses, tiernas o rudas, correctas o incorrectas;
de mi voz fuerte o suave
y de todas mis acciones, ya sean para otros o para mí mismo.
Soy dueño de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores.
Soy dueño de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores.
Como soy dueño de todo mi yo,
puedo llegar a conocerme íntimamente.
Al hacerlo, puedo amarme y ser afectuoso conmigo
en todo lo que me forma.
Puedo así hacer posible
que todo lo que soy, trabaje para mi mejor provecho.
Sé que hay aspectos de mí mismo que me embrollan,
y otros aspectos que no conozco.
Más mientras siga siendo afectuoso y amoroso conmigo mismo,
valiente y esperanzado,
puedo buscar las soluciones a los embrollos
y los medios para llegar a conocerme mejor.
Sea cual sea mi imagen visual y auditiva,
diga lo que diga, haga lo que haga,
piense lo que piense y sienta lo que sienta
en un instante del tiempo,
ése soy yo.
Esto es real y refleja dónde estoy
en ese instante del tiempo.
Más tarde,
cuando reviso cuál era mi imagen visual y auditiva,
qué dije y qué hice, qué pensé y qué sentí,
quizá resulte que algunas piezas no encajen.
Puedo descartar lo que no encaja
y conservar lo que demostró que sí encaja
e inventar algo nuevo en vez de lo que descarté.
Puedo ver, oír, pensar, decir y hacer.
Tengo las herramientas para sobrevivir,
para estar cerca de otros,
para ser productivo,
y para encontrar el sentido y el orden del mundo
formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueño de mí mismo
y por ello puedo construirme.
Yo soy yo y estoy bien como soy”

6 comentarios:

Novicia Dalila dijo...

¡¡¡Cuanta razón tienes, parce¡¡¡
Esa declaración de autoestima la publiqué yo en un post en un momento de bajón tremendo... Me sube mucho cuando la leo. Me hace sentir mejor :D.
Gracias por recordárme cuanto valgo :D

Un beso muy fuerte, mi queridísima Annie :*

Houellebecq dijo...

Creo que la autoestima no es algo que se tenga siempre y en todo momento. A veces se pierde temporalmente por algún fracaso (pero ya en ese texto avisa sobre la actitud a tomar incluso en estos casos). Yo de todos modos tengo que encontrar el camino opuesto y buscar un equilibrio, a veces peco de tener demasiada autoestima. Necesito uno de esos sirvientes que a los emperadores romanos cuando ganaban una batalla les decían al oído mientras le ponían el laurel por encima de la cabeza: "Recuerda que solo eres un hombre" para que no se creyeran más de lo que eran.
Yo no consigo el equlibrio justo. O estoy arriba más grande que Dios o me caigo al nivel de un gusano. Tu texto es inteligente. Sólo falta la fuerza de voluntad necesaria para no perderlo de vista cuando haga falta, los casos que te menciono... Bueno, tú sigue curándonos el ánimo que siempre viene bien. Besos sin la menor hostilidad.

Dr.Mikel dijo...

Entonces si yo soy yo, y no el vecino, soy dueño de todos mis actos, y no hay nadie que me guie ni que guie mi destino, niegas la existencia de un ser superior, por lo tanto no crees en Dios, si no crees en Dios eres una atea que se quemara en el infierno.
Si todos nos vamos a quemar en el infierno de por vida que razón tiene ser uno mismo.
Por lo tanto carpe diem y a follar como locos, que total son dos dias.

florero_plus dijo...

Es importante la autoestima.

Hemos de querernos a nosotros mismos que en el fondo es lo único que tenemos.

Y ya puestos... viendo lo que dice el Dr. Mikel... si nos queremos a nosotros mismos... no hace falta follar ... con darnos gusto a nosotros mismos ahorramos en condones.

Novicia Dalila dijo...

Parce, me estaba acordando de ti ahora mismo y he venido rauda a darte un beso bien fuerte.:***********
Buen finde. Relajado, no queda otra :P

Temujin dijo...

¿Quien te va a querer si no te quieres y respetas tu misma?.
Un besazo, guapa.
Y cuidado con los abetos, que hay que hacer "repoblación forestal"...
Felices fiestas...